
"Esto es guerra" bodrio televisivo con rating.
Placeres extraños. Empezaba a extrañar estar
volando dentro de un avión y disfrutando un vaso con wisky bien helado.
Recordaba mi última travesía desde Panamá, cuando volví a la realidad: estaba
en Lima, y soportando este calor sahariano. Tomo un aquarius sabor pera -esta bebida es muy refrescante- y tras un
largo meditar, termino dando gracias a nuestro Padre Celestial. Sí gracias a
Dios por tener en casa televisión por cable, y también por no ser adicto a la bien
llamada “caja boba”.
Sí porque yo puedo tranquilamente prescindir
del televisor –mas no de la música-, al que solo recurro para ver la Bundesliga, ESPN, Fox
Sports; alguna que otra película en
Cinemax o MGM; y claro los infaltables reportajes en Animal Planet, NatGeo y
History & Channel. De televisión peruana no veo absolutamente nada.
Si hay algo bueno en nuestra pobre televisión
me avisan ok? El otro día de tanto escuchar acerca de un programa llamado
Combate, me puse a verlo. Soporté casi 40 minutos –todo un record para alguien
con neuronas- y la verdad es que me sigo preguntando que de de bueno o
divertido se aprecia en ese programete, malísimo en todo el sentido de la
palabra.
Hay otro bodrio llamado “Esto es guerra”, donde
sólo se tocan temas relacionados a la vida privada de los que ahí participan.
Me cuesta creer que a alguien le puede interesar la vida íntima de otras personas.
Pero es aún más increíble que haya quienes ventilan sus problemas a los cuatro
vientos, poniéndose a llorar, y exponiéndose al ridículo.
Esa es nuestra televisión. Ya no está Magaly
Median, pero no es necesario que vuelva, porque ya se ha estandarizado eso de
idiotizar al pueblo. Es tan malo lo que se ve, que uno comienza a extrañar la
época nefasta de los Talk Shows, cuando Laura Bozzo era la abanderada de toda
esa basura que durante unos años nos invadió, especialmente de fines de los 90 a principios del 2000; y
que tuvo su punto de quiebre, con la caída del régimen dictatorial del
ingeniero Alberto Fujimori.
Me bebo un Red Bull, y ahora vuelvo a decir gracias,
Dios por tener algo que sin ser un lujo, empieza a parecerlo. Tener la opción
de la televisión por cable es lo máximo en un país como el nuestro, donde la
pobreza no sólo se ve en las calles, sino también en la TV. Qué bueno no pertenecer
a esa fauna, me alegro de no ser parte de ella.
Es preferible vivir al margen de tanta cojudez.
Hay que ser bien huevo grandazo para gastar el tiempo viendo tanta tontería en
vivo.
Lima la de antes por favor
Bueno paro la pluma por ahora. Me voy al Villano en Barranco, a probar una parihuela con su cerveza bien helada. El calor se impone hoy. En la tarde enrumbo al Parque en Miraflores, donde comí –por vez primera- a fines de los 80 uno de los mejores helados que mi paladar recuerde, desde mis épocas de niñez cuando mi abuelita me llevaba a la Botica Francesa en el Jirón de la Unión.
Lima la de antes por favor
Bueno paro la pluma por ahora. Me voy al Villano en Barranco, a probar una parihuela con su cerveza bien helada. El calor se impone hoy. En la tarde enrumbo al Parque en Miraflores, donde comí –por vez primera- a fines de los 80 uno de los mejores helados que mi paladar recuerde, desde mis épocas de niñez cuando mi abuelita me llevaba a la Botica Francesa en el Jirón de la Unión.
Sí pues eran otros tiempos, cuando aún subsistía
algo de esa Lima antigua de la que tanto me hablaron mis abuelos. De cuando se podía
pasear con toda pompa por el Paseo Colón; de cuando caminar por Barranco era un
verdadero placer. Cuando Lima era para los limeños. Aunque esa frase ya parece
algo despreciativa o elitista. Igual el hecho es que tenemos una ciudad que hoy
por hoy ha crecido tanto que ya no la reconocemos. Yo la veo algo fea, porque
ha crecido carente de prolijidad, y sus actuales “hijos” no la cuidan como ser
merece.
Av. La Colmena en los años 20.
Av. La Colmena en los años 20.
No es la Lima que debería ser. Como limeño me jode y
mucho. Quiero verla bonita, limpia, ordenada, y segura. Pido mucho lo sé. EçY es que esto
no se arreglará sacando a la Sra. Villarán
del Palacio Municipal. Hace falta algo más que una burda consulta de referendo.
Se requiere querer lo nuestro, y olvidarnos de tanta idiotez, aunque a muchos el
tema ni les importe, porque se han acostumbrado a la informalidad que nos rodea
en la capital.
Como dice una conocida frase: “No se puede amar lo que no se conoce”, y hay muchos que aunque viven en Lima no la conocen, no la conocieron y no la conocerán jamás. Que ellos sigan viendo nuestra televisión basura; yo mientras seguiré en la lucha. Sobreviviendo, pero en la lucha.
Como dice una conocida frase: “No se puede amar lo que no se conoce”, y hay muchos que aunque viven en Lima no la conocen, no la conocieron y no la conocerán jamás. Que ellos sigan viendo nuestra televisión basura; yo mientras seguiré en la lucha. Sobreviviendo, pero en la lucha.